Las Islas Canarias y la cuestión geográfica

Por lo que se lee, esta vez sí ha saltado la polémica. La prensa oficial levanta la banderita de la indignación con el tema del mapa del Museo Arqueológico Nacional, acompañando en la protesta al presidente Clavijo. Aunque dicha indignación no deja de oler a podrido, puesto que han sido esos mismos medios de comunicación y políticos de la cuerda de Clavijo (y de otras cuerdas parecidas) los que se han dedicado durante años al rutilante lavado de cabeza ideológico de toda la población canaria. Por tanto, no solo nos deberíamos referir a la lamentable labor de la “escuela canaria” y a aquellos maestros que ejercían de adoctrinadores (no todos) -recordando aquel mapa infame que colocaba a las Islas en una especie de corral en el Mediterráneo-, sino que no deberíamos olvidar que desde los principales medios de comunicación “canarios” no han parado de repetir la consigna de “Canarias, el Sur de Europa”.

Como decimos, se ha tratado de un lavado de cabeza ideológico, pero que no tiene nada de accidental o circunstancial, sino que es el fruto de una estrategia pensada y calculada desde el poder. La europeización geográfica de Canarias responde a unos intereses políticos, económicos y culturales que evidencian el funcionamiento preciso de la agenda colonial, donde la españolización de las Islas debe tocar todos los “palos”. No solo se manipula la historia, sino que -aunque parezca sumamente complejo- también se manipula la geografía.

El País Canario, en virtud de aportar a la polémica materiales de interés, reproduce un apartado del capítulo primero de Canarias ante el derecho internacional (1982), dicho capítulo, “Aspectos internacionales de la problemática canaria”, tiene como autor al profesor de Derecho Internacional de la ULL Antonio Pérez Voituriez (1929-2000).

linea azulia

De Canarias frontera africana a Canarias europea

En todo el período del Régimen de Franco se va a producir una limitación del papel de Canarias. Por una parte, se separa de Europa para fortalecer la dependencia con la Península, no sólo en materia jurídico-administrativa, sino, incluso, económica. Con América persiste y hasta se intensifica la comunicación particularmente con Venezuela, aunque más bien por un cauce paralelo, no oficial. Y con África se intensifica la relación, especialmente después de Fos Bu Crá, con la emigración en bloque de camioneros canarios, iniciando un primer contacto poblacional moderno con África.

Cuando el proceso de descolonización actual se desarrolla en África, nuestras islas figuran como el punto de apoyo logístico para la preservación de lo que fuera denominada Provincia del Sáhara. Con posterioridad al abandono por la Administración española de estos territorios (Tratado tripartito de Madrid, actualmente denunciado por Mauritania) el Archipiélago canario se convierte en “frontera africana de España”.

Muy pronto, sin embargo, se perfilan nuevos planteamientos sobre Canarias en los campos de la estrategia y de la economía mundial. Con ello llegamos a nuestros días, donde se va a producir un fenómeno contradictorio. Mientras se intensifica, como nunca, las conexiones de toda índole con África (desde Tratados sobre pesca hasta Resoluciones de la OUA), hay un empeño insistente en negar la africanidad de Canarias y hasta de “europeizarla geográficamente”. Merece la pena detenernos en su análisis:

Hay una corriente de opinión que niega la “africanidad geográfica” del Archipiélago canario. Parece como si fuera una reminiscencia de “mediterraneizar” Canarias, a semejanza de los geógrafos del Régimen de Franco que trasladaban, en un cuadro, nuestras islas al Sur de las Baleares. Llegan a más, a buscar argumentos tales como la existencia de profundidades abisales que constituyen un muro de separación del continente, o la de que siendo las islas de origen volcánico y de surgimiento posterior en siglos al continente, nada tienen que ver geológicamente con África.

Desancladas de África vuelan sobre velas a Europa. Dos instituciones ya lo han afirmado. Por una parte la OTAN, al delimitar el territorio que contempla el Pacto del Atlántico Norte, señala que el Mando Aliado Atlántico (SACLANT) es responsable del área del Atlántico Norte, desde el Polo Norte hasta el trópico de Cáncer, incluidas las aguas costeras portuguesas y en recientes declaraciones se ha llegado a mencionar Canarias, qué está, por demás, a la altura del trópico de Cáncer. Por otro lado, con intencionalidad económica lo pretende el Consejo de Europa, bajo cuyos auspicios se ha celebrado en el Puerto de la Cruz, dentro de la Conferencia de los poderes locales y regionales de Europa, la “Conferencia de las Regiones insulares europeas” de 7-11 abril 1981, relativa a los problemas específicos de las “Régions Insulaires Atlantiques Européennes (Açores, Madère et Canaries)”.

Aparte de argumentar las consabidas razones de dependencia política, cultural, etc. se llega a hacer afirmaciones realmente rocambolescas dignas de ser citadas, como la siguiente: “En fin, la situation geographique des îles Canaries par rapport au Continent européen est un fait de plus dont il faut tenir compte dans leur politique d´aménegement étant donné son actuelle dépendance économique”.

En el llamado “Proyecto de Declaración de Tenerife” se habla de la urgencia de la integración europea de los Archipiélagos dada la intensa emigración hacia los grandes centros…por lo que falta tiempo para “ofrecer a las Islas y Archipiélagos que rodean y prolongan Europa el acceso a los bienes económicos y sociales”.

Nunca he asistido a ninguna reunión internacional donde la ficción anduviese tan presente. En un momento el delgado de Islandia protestó porque se le había eliminado del mapa europeo. Hubiera sido momento oportuno para que el presidente de la Junta mostrara el mapa de África…

 

5 comentarios en “Las Islas Canarias y la cuestión geográfica

  • el 6 de febrero de 2016 a las 12:10 pm
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    me permito transcribir unos párrafos de un documentado trabajo del investigador Antonio Bethencourt Massieu, titulado Segunda ofensiva diplomática por la africanidad, datado en el años 1750: “ […] Cuando inicia don José de Carvajal los contactos para el logro de un amplio tratado de comercio con Inglaterra, vuelve a tocarse tangencialmente el asunto de los vinos canarios. Incluso por los mismos comerciantes ingleses, multitud de cartas se habían dirigido desde el Archipiélago al embajador en Londres, Ricardo Wall, para que se reconociese su situación africana y, con ello, se lograra la derogación del Acta del año 63 y la rebaja de los derechos de nuestros caldos, equiparándoseles con los de Portugal y Francia.

    En igual dirección se mueve Carvajal, desde la Secretaria de Estado, y a las instancias oficiales se unen las gestiones que durante cuatro años lleva adelante en la capital inglesa el abogado católico Mr. Murphy, que actuaba por encargo del comerciante George Commins y con el respaldo de la mayoría de sus compatriotas aquí afincados, hasta que obtiene un dictamen positivo del fiscal Mr. Henley. El representante local, don Félix Abréu, que se excusó de auxiliarle por carecer de órdenes precisas, manifestó sus temores de que, al aceptarse nuestros vinos como productos africanos y darles acceso a las colonias, pretendiese la otra parte una reciprocidad para la trata de negros que desde África mantenía con América, vulnerando así las prohibiciones señaladas en las leyes de Indias y, en suma, rompiendo el monopolio de derecho que España mantenía sobre sus posesiones; hipotético perjuicio que, en última instancia, paraliza coyunturalmente los canales diplomáticos y deja sin fruto alguno el momentáneo éxito de Murphy.

    El reconocimiento de la africanidad, pese a todo, se mantiene como primer recurso para la reanimación de las exportaciones vitícolas en el memorial que a nuestro rey presenta, el 16 de septiembre de 1758, don Francisco Xavier Machado Fiesco, llegado a la Corte española con instrucciones del cabildo de Tenerife para, un primer término, presionar en lo referente a la exención de los derechos de entrada; pero a quien obligaron a optar por lo que parecía más sencillo, tanto la agobiante situación canaria, como lo inviable de aquella petición.” (Antonio Bethencourt Massieu, en: Millares Torres, 1977:145-6)

    Fuente consultada:
    Antonio Bethencourt Massieu
    En: Historia General de las Islas Canarias, Agustín Millares Torres, T. 4
    La Palmas-Santa Cruz de Tenerife

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  • el 7 de febrero de 2016 a las 11:44 am
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    Indudablemente,naturalmente,e inevitablemente las islas Canarias están y estarán en África,si la propia tierra que pisamos pudiera hablar así se reconocería,pero como hasta ahora el único ser que tiene la “inteligencia” suficiente como para delimitarse sus propias fronteras es el humano ,pues en este caso los que pisamos estas islas somos los que tenemos la potestad para autodefinirnos, y haciendo un análisis de lo más sencillo y realista vemos que los Canarios y Canarias no solo de ahora sino de siempre nunca nos hemos sentidos pertenecientes habitantes de nuestro propio continente,cosa esta no extraña si se analiza la propia historia e incluso prehistoria de los habitantes de estas islas y de su escasa relación con su continente. Los antiguos Canarios salen del continente en torno a los 2500 años para nunca más volver,lo cual hace indudable que los lazos culturales entre los pueblos del continente y los isleños se separarían y difícilmente los propios canarios antiguos se renonociesen como habitantes de un continente al cual ni pueden siquiera ver. Luego la conquista y la llegada de la nueva cultura y el comienzo de las comunicaciones de humanos entre las islas y Europa y la América resien colonizada por Europeos,luego la gran influencia comercial y económica Inglesa en las islas ,y la llegada del Turismo Europeo,solo tenemos relación con nuestro continente las pocas décadas de la colonización del Sáhara donde tampoco existe una africanización cultural del Canario ya que la población Saharaui es escasa y de una cultura muy diferente a la de los canarios,los cuales no adquirimos casi ningún rasgo cultural Saharaui,más bien les dejamos nosotros a ellos, haciéndolos sedentarios e incluso comiendo Gofio. Luego pues más turismo europeo,comunicaciones y telecomunicaciones que realmente hacen que no miremos hacia nuestro continente una vez más. Quizás la razón más evidente y sencilla de no mirar históricamente a nuestro lado sea que tenemos al desierto más grande del planeta y uno de los lugares más hostiles para la vida del ser humano en “nuestro puerto de desembarco” del continente y eso también ha sido parte del rechazo del Canario a nuestro continente ,quizás si hubieran selvas,ríos y un clima benigno junto a nosotros seguramente hubíeramos sido mucho más africanos y menos Americanos y que la emigración también habría cambiado de puerto de llegada,así de sencillo,y como dice el dicho el hábito no hace al monje pues en nuestro caso el Continente no hace al contenido(entendiéndose a [email protected] [email protected]) .Creo que el Nacionalismo Canario ha perdido muchos años luchando por crear una Africanidad Canaria la cual aparte de ser irreal solo ha servido para convertir al Nacionalismo-Independentismo en algo Residual socialmente en Canarias

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    • el 8 de febrero de 2016 a las 1:10 pm
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      Muy discutible lo que afirmas Luis, pues los propios indígenas canarios, tras esos 2500 años de aislamiento a los que aludes, aún reconocían su origen norteafricano, como dejan claros varios testimonios recogidos de primera mano por los cronistas europeos:

      ” Es en esta tradición oral donde con toda seguridad se explicaría mediante un mito el origen y procedencia de la población. Marín i Cubas fue un historiador teldense que aportó interesantes detalles que no fueron recogidos con anterioridad. En lo que respecta a la conciencia de los propios insulares registra preciosas referencias donde se especificaba hasta regiones del Continente como “los montes claros del Atlante”, es decir, la Cordillera del Atlas:

      “…y en corrido sabían de memoria la historia de sus antepasados, que entre ellos se quedaban; contaban consejas de los montes claros de Atlante en África” “[…] nombrando casi siempre los montes claros que son en África, los de Atlante de donde parece tenían su origen, y muchos ríos y arboledas de aquellos sitios de donde se verifica tenían el alma por inmortal”.

      En nuestra opinión si existe una referencia documental referente es, sin duda, la que encontramos en la obra del portugués Gaspar Fructuoso ‘Saudades da Terra’ . En este libro se recoge el testimonio de Antón Delgado, un indígena natural de Gran Canaria, quien da su propia versión a la pregunta del portugués Andre Minz sobre la procedencia de los naturales de las Islas. Para Antón Delgado era un axioma su procedencia de “la Berbería que estaba allí tan cerca”:

      El cual –Andre Minz-, al pasar a la Isla de Tenarife, una de las siete Islas Canarias, y habiendo residido allí muchos años teniendo particular amistad con un hombre honrado canario, natural de Gran Canaria, que se llamaba Antón Delgado, asombrándose de que los naturales de aquellas islas no tuviesen memoria de dónde procedían, y preguntándole si tenía de eso alguna noticia, le respondió Antón Delgado sonriéndose que de donde podrían proceder sino de la Berbería que estaba allí tan cerca. Y Andre Minz le replicaba que eso no podía ser así porque si fuesen de ahí entonces tendrían la ley la secta de los moros y la misma lengua, a lo que Antón Delgado le respondió diciendo, parece que en aquel tiempo en que los habitantes de las Islas Canarias llegaron aquí desde las tierra de África, aún no existía la sexta de Mahoma que tiene los moros ahora porque yo entiendo tres lenguas, conviene a saber la de Canaria, Tenarife, y la de Gomera, y todas se quieren parecer al lenguaje de los moros. Y además dijo Antón Delgado, que eso bien parecía ser así porque los Canarios tenían las mismas costumbres que los moros, y parece que aunque cambiaron el lenguaje que traían al principio, no cambiaron algunas costumbres de su país que habían visto con sus ojos y que allá usaban entre ellos. Y aunque los canarios tengan variedad, casi toso sus lenguajes tienen un parecido a los de los moros.’ ”
      Fuente: http://izuran.blogspot.com.es/2014/09/conciencia-bereber-entre-los-indigenas.html

      Y eso de que el gofio lo llevamos nosotros al continente.. ejem, ejem.. resulta que es todo lo contrario, el gofio llegó a las islas con los mazigios, y se siguió consumiendo en regiones de Berbería durante siglos, mucho antes de establecerse los primeros contactos entre la Canarias “histórica” y las poblaciones del otrora Sahara español. Allí es llamado azenbu (también llamado zamita):

      http://www.mondeberbere.com/civilisation/tradition/20031001_arkul.htm

      La cuestión es que los canarios no quieren reconocer que viven en África porque con la conquista española de las islas se impuso una sociedad de corte europeo, donde precisamente los colonos europeos estaban en la cúspide, y los indígenas y esclavos en el escalafón más bajo de la misma, a excepción de las élites indígenas que colaboraron con los invasores (los Fernando Guanarteme de turno). Si a todo ello sumamos las cabalgadas y posteriores razzias de piratas berberiscos, y la españolización de las islas, no es de extrañar que se haya forjado una sociedad que vive de espaldas al continente. Pero de ahí a negar la africanidad de las poblaciones preeuropeas de Canarias me parece un auténtico disparate…

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  • el 14 de febrero de 2016 a las 9:05 pm
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    Luis, omites la población que repobló sobre todo Fuerteventura y Lanzarote que era de origen continental justo después de la Conquista. Una población que provenía del Sur de Marruecos y del Sáhara. Eso de que la población canaria no tenía nada que ver con el Sáhara… En Lanzarote hay constancia documental de que se vivía en jaimas hasta el siglo XVIII. La cultura del camello (y en parte el pastoreo) en Canarias nos viene de esa zona (majalulo es una palabra árabe) e incluso en vestimenta, los famosos jaiques o camisuelas (muy parecido a una chilaba). La loza de El Mojón (Lanzarote), la más diferente y distante de todas las isleñas, basada en la cultura del tegue (tierra blancuzca) es muy similar a la cerámica norteafricana moderna. Ha habido mucho interés también en negar nuestra africanidad cultural por complejo y otras historias. Pero también es cierto lo que dices que tampoco ha ayudado tener un desierto justo enfrente, aunque por otro lado nos evitó desencuentros en la época de los imperios berbero-musulmanes. Fue en época colonial y como respuesta defensiva a las incursiones de saqueo y pillaje, que recibimos de vuelta el pirataje berberisco. La relación de la España cristiana con el Norte de África no ayudó al reencuentro.

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  • el 25 de mayo de 2016 a las 10:57 pm
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    Aunque los comentarios anteriores son de hace más de dos meses me gustaría apostillar algo,que abunda sobre algo que ya se ha comentado…Efectivamente,creo que los canarios ,pese a reconocer ,en parte,su débito con el continente africano,no se identifican con ese espacio.Y uno de los motivos,que creo fundamental,es el desierto del Sahara y la desolación que ese lugar impone.Nada sería lo mismo si ,como Cuba o Puerto Rico,estuviéramos frente a las costas americanas,pero nos toco tener como madre al continente del hambre irredenta…África es un continente contradictorio:muy rico y muy pobre;muy libre y muy esclavo,muy sano y muy enfermo…Los pueblos del norte africano, en las que nos encuadramos de alguna manera los canarios,los más capaces de dirigir un proceso evolutivo en el continente,después de las esperanzas revolucionarias nacidas en los procesos descolonizadores de hace unas décadas,han caído en manos de los regímenes islamistas radicales o están sometidos a condiciones de semifeudalidad…Las poblaciones amazigh de la zona están en continua y desigual pelea con el imperialismo cultural y político árabe,sin que hasta ahora ninguno haya conseguida tomar la dirección de sus Estados.Marruecos,el más occidentalizado,al menos, por las relaciones en las que se mueven los dirigentes políticos y empresariales,sin embargo ,la población mayoritaria viven con muy escasa renta y en nada se diferencia ,en cuestión de explotación ,de los más débiles y pobres.
    El África negra no levanta cabeza,en África occidental, y yo diría que en toda África,salvo en el sur del continente,donde los blancos ,semiascendientes de los holandeses,dominan el pais.El resto es un contínuo caos…El colonialismo cedió las llaves ,paulatinamente,a los distintos gobiernos de los distintos Estados ,pero no se fue,sigue aquí.Francia tiene a África a su servicio :se proveen,como antes de la descolinización,pero sin pagar casi ningún coste.Hay colonialismo,hay hambre,hay pobreza y plagas…En esas condiciones quién quiere ser africano?

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