Nacional- Desde mi ignorancia: Independencia y Descolonización sí, pero cuando podamos hacerlo. Es algo muy serio para tomárselo a la ligera. Soberanía Alimentaria

[La soberanía alimentaria es el derecho de los pueblos a alimentos nutritivos y culturalmente adecuados, accesibles, producidos de forma sostenible y ecológica, y su derecho a decidir su propio sistema alimentario y productivo]

Teniendo siempre presente que vivimos en unas islas en medio del océano, que todo tiene que venir de fuera, puesto que somos un Mercado Cautivo que todo lo tenemos que comprar en españistán (me río de la Libertad de Comercio), y que las grandes superficies de la alimentación reconocen que en el mejor de los casos -en caso de cerrarse los puertos- habría existencia de alimentos para una semana o dos solamente, quiero compartir esta reflexión.

Siempre he defendido que antes de que llegue la independencia tenemos un trabajo previo que hacer. Arduo trabajo, puesto que no solo se trata de organizar y gobernar un pueblo, un país, sino crear las condiciones objetivas para que ese pueblo y su Estado puedan vivir dignamente con total independencia. Es decir, ante todo es imprescindible crear una Organización Económico- Productiva que asegure no solo la alimentación de nuestro pueblo, sino que debe ser capaz de asegurar los bienes de consumo necesarios para una vida digna, y la organización de un Aparato Administrativo Estatal que pueda garantizar a cada canario un techo, una educación, una sanidad, servicios e infraestructuras, un sistema judicial y político digno, moderno y democrático, un trabajo digno y un salario acorde, y la seguridad de que su modo de vida y su libertad no puedan ser puestas en peligro por nadie (a grandes rasgos).

Todo esto no se consigue de la noche a la mañana, ni por decreto ni por generación espontánea, sino como resultado de un proceso previo de preparación, de ir planificando y ejecutando con la vista puesta en la consecución de los objetivos que nos hayamos propuesto alcanzar antes de dar el salto y volar libres. A mi entender, el primer objetivo y de los más importantes, es la Soberanía Alimentaria: el ser humano tiene la fea costumbre de comer al menos tres veces al día…todos los días…

A partir de esta verdad incuestionable, es preciso decir antes de entrar en materia, que sí, que las grandes superficies seguirían vendiéndonos comida (en el supuesto de que no nos hicieran un bloqueo como a Cuba) tras la independencia, pero habrá que pagárselas como ahora, luego necesitaremos tener trabajo y dinero. Al mismo tiempo, trabajo significa crear puestos de trabajo y “poner en valor” no solo nuestros Recursos Naturales sino nuestros medios de producción (darles el valor real que tienen y revalorizarlos), lo que nos lleva, en el caso del turismo y desde el punto de vista de unas Autoridades Sanitarias y de Industria y Trabajo, el dar unos servicios y unos productos de la mayor calidad posible, a nuestro pueblo como a los que nos visiten. Al mismo tiempo, cuanta más cantidad de puestos de trabajo seamos capaces de crear, menos problemas y conflictividad social habrá. La agricultura cumple a la perfección todos los parámetros señalados. Pero no la actual. Habrá que hacer una profunda Reforma Agraria para poder ser soberanos también a la hora de sentarnos a la mesa, o no seremos de verdad libres si estamos sujetos por el estómago como ahora.

Actualmente se desarrollan en Canarias dos tipos de agricultura contrapuestas. Por un lado, la agricultura moderna, subvencionada y sujeta a “cupos de producción” que fijan unos límites que no pueden superarse. Es decir, si a Canarias se le adjudica un número determinado de toneladas de producción agrícola, hay que tirar el resto pues al estar subvencionada, ni puede venderse ni puede regalarse a nadie, sin que debe dejarse podrir en los vertederos aunque haya gente pasando hambre. El otro tipo de agricultura es la que podemos llamar “de autoconsumo”, principalmente en torno al cultivo de la papa y algunas verduras y hortalizas, la vid, etc., que todavía en gran medida se desarrolla con medios casi artesanales, sin apenas mecanización y básicamente de secano. Ni que decir tiene que ambos tipos de agricultura no garantizan el auto abastecimiento, necesitándose una profunda Reforma Agraria encaminada hacia la Soberanía Alimentaria.

El desarrollo agrícola-ganadero está claramente relacionado con una planificación seria y realista de nuestros recursos naturales y la protección que necesariamente deben llevar aparejada, ya que es preciso aplicar políticas realistas y alternativas al actual modelo proteccionista (no puede hablarse de conservación en la actualidad). Lo que se haga en un sector debe estar firmemente inter relacionado con la generalidad, de tal forma que las políticas generales sectoriales (forestal, hidrológica, etc.] respalden y afiancen una producción agrícola y ganadera diversificada, cualitativa y cuantitativamente adecuada a las necesidades reales de nuestro pueblo.

Por todo esto y más que iré exponiendo próximamente en varios artículos, es necesario que tengamos claro una cosa: de un día para otro no podemos pretender ser independientes. Está bien querer que la independencia venga mañana, como un sábado o un lunes cualquiera, eso es respetable y creo que todos/as queremos que ya fuésemos un país independiente, pero la realidad es que hace falta recorrer mucho camino antes, tanto en la organización política de la resistencia, como en crear las condiciones objetivas necesarias, indispensables para poder dar el paso de independizarnos y descolonizarnos con seguridad y dignidad, sin que nos muramos de hambre y tengamos que hipotecarnos poner nuestro futuro en las manos de intereses internacionales. Independencia sí, pero cuando seamos capaces de defenderla con garantías de no someternos ni rendirnos a cualquiera que agite un chusco duro y mohoso ante nuestros ojos.

 

Desde la Vieja Fortaleza, Rukaden Ait Anaga

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