Políticos sin vergüenza

“El gobierno de Canarias y el cabildo de Tenerife, ambos con presidentes “socialistas” son cómplices en estas tropelías”

La Real academia de la lengua define el término vergüenza como “Turbación del ánimo ocasionada por la conciencia de alguna falta cometida, o por alguna acción deshonrosa y humillante”. Está claro que los políticos de las islas no se sienten perturbado por las numerosas decisiones deshonrosas que caracterizan sus acciones de gobierno, porque no hay nada más deshonroso que anteponer los intereses de unos pocos a los de la mayoría. A ellos les viene mejor la definición de cinismo: “Desvergüenza en el mentir o en la defensa y práctica de acciones o doctrinas vituperables”. Ejemplos hay demasiados, pero en estos últimos tiempos hay algunos que destacan como auténticos campeones del cinismo político, y este es el caso del alcalde “socialista” de Adeje desde 1987, José Miguel Fraga.

Este antiguo profesor de enseñanzas medias ha hecho fortuna en la política, tanto que es en la actualidad el presidente de los socialistas canarios y poseedor de un notable patrimonio. Durante su larguísimo mandato ha transformado su municipio en el paradigma del crecimiento turístico a costa de la degradación de gran parte del territorio municipal. Como persona sin vergüenza no le han importado que las ilegalidades urbanísticas sean la norma en su municipio, valga de ejemplo el caso del Monkey Club que, como dice el periodista David Cuesta refiriéndose a la actuación de la Justicia: “Se complica el futuro del Monkey Beach Club. Y el de Jesús Romero. Y el de Rodríguez Fraga. Y el de los responsables de Costas. Se complica el futuro de todos los que fomentaron y permitieron este pelotazo a pie de playa”.

No solo ha destrozado el litoral de su municipio con una urbanización masiva, también ha permitido que lugares alejados de la costa de gran interés paisajístico, con una gran riqueza en biodiversidad y en formaciones geológicas y geomorfológicas sean destinados a uso turístico. La Caldera del Rey y el Roque de El Conde, son formaciones que destacan por su enorme valor para el estudio de las formas volcánicas en su continuo proceso de construcción y erosión. Pues bien, con todos los parabienes del ayuntamiento presidido por Rodríguez Fraga se anuncia en las redes la construcción de un “conjunto de innovadoras villas de lujo en la cima del Roque del Conde. Son villas en la montaña para disfrutar de unas increíbles vistas al mar, pensada para que sus habitantes disfruten del entorno y de unos interiores inmejorables creados con mimo por el equipo de Andreas&Partners”.

Lo que sí parece que le dio vergüenza al alcalde “socialista” de Adeje es que quedara un pequeño trozo del litoral sin ocupar por viviendas de lujo y, como su política turística es idéntica a la su homónimo el ministro de Franco Fraga Iribarne (aunque por sus hechos es evidente que no solo comparten apellido, también la ideología), y se resume así: cuantos más millones de turistas mejor -para los bolsillos de algunos- aunque se peor para la mayoría y tenga como consecuencia la destrucción del medio ambiente.

POLÍTICOS SIN VERGÜENZA

Lo que está ocurriendo en el Puertito de Adeje es la constatación de la poca, mejor ninguna vergüenza, de este político. Su comportamiento como gestor deja en evidencia que está al servicio de los poderosos, que la etiqueta de “socialista” es simplemente una marca comercial que le ha permitido ocupar la poltrona desde la cual, sin vergüenza alguna y sin importarle la legalidad, se dedica, a favorecer los negocios especulativos que están acabando con nuestro litoral, con la rica biodiversidad de Canarias y con la calidad de vida de los tinerfeños.

El gobierno de Canarias y el cabildo de Tenerife, ambos con presidentes “socialistas” son cómplices en estas tropelías. En el primer caso los demuestra la actuación de la consejería de Turismo, (en manos del “socialista” Curbelo). Pero cuando un presidente de gobierno no puede imponerse al caos que existe en esa consejería debido al enfrentamiento de sus principales cargos, qué se puede esperar.

Es verdad que existe una consejería de Transición Ecológica, Lucha contra el Cambio Climático y Planificación Territorial, pero está claro que su misión es solo propagandística, si el consejero tuviera vergüenza ya habría intentado parar una política turística destructora de nuestra naturaleza, que contribuye al caos en el que está sumida la isla y a su creciente contribución al calentamiento global.

También existe una consejera del Cabildo responsable del medio ambiente, pero en su caso no se puede decir que no tenga vergüenza, ha demostrado con creces que lo suyo es ignorancia. De quién si podemos decir que una persona sin vergüenza es el presidente “socialista” del cabildo, Pedro Martín. Su apuesta con dinero público por el circuito del motor ha dejado claro cuál es su respeto por la naturaleza canaria, la biodiversidad y el interés de la mayoría. No le da ninguna vergüenza destinar millones de euros a un circuito de carreras a costa de la sanidad, la educación o las carreteras de la isla.

Es evidente, estos “socialistas” no tienen vergüenza.

 

Eustaquio Villalba Moreno, portavoz de Atan

 

Fuente: https://atan.org/

 

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