¿Qué es el fascismo?

Un fragmento de todo un clásico de Ernest Mandel. El fascismo, breve texto del internacionalista belga, es una obra que explica este fenómeno político, un fenómeno que tuvo la capacidad de enquistarse en la sociedad europea y de desarrollarse de una forma inusitada, como el propio Mandel afirma:

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El fascismo pudo desarrollarse con rapidez durante veinte años porque su naturaleza real no había sido correctamente comprendida, porque sus adversarios carecían de una teoría científica del fenómeno, y porque la teoría dominante de la época era falsa o incompleta”

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El fascismo no es simplemente una nueva etapa del proceso por el que el ejecutivo del Estado burgués se convierte en más fuerte e independiente cada vez. No es sólo la «dictadura abierta del capital monopolista». Es una forma especial del «ejecutivo fuerte» y de la «dictadura abierta», caracterizada por la completa destrucción de todas las organizaciones de la clase obrera –incluso de las más moderadas- y sin duda alguna de la socialdemocracia. El fascismo intenta evitar físicamente toda forma de autodefensa de parte de los trabajadores organizados mediante su atomización absoluta. Argüir que la socialdemocracia prepara el terreno al fascismo para declarar que ambos son aliados y desterrar toda posibilidad de unidad con ella contra el fascismo es erróneo.

Justo lo contrario. Si la socialdemocracia, con su práctica, de colaboración de clases y su identificación con la democracia parlamentaria en bancarrota, socavó la lucha de clases de los trabajadores y preparó de hecho la toma del poder por los fascistas, ésta marca el fin de la socialdemocracia. Las masas socialdemócratas así como más de uno de sus dirigentes fueron más y más conscientes de ello a medida que el desastre se aproximaba y proyectaba su sombra a través de numerosos incidentes sangrientos. Y esta toma de conciencia, que expresa todas las contradicciones de la socialdemocracia, podría haberse transformado, si se hubiese aplicado una táctica correcta de frente único, en el punto de partida de una unidad real de acción y de un cambio real y repentino de la correlación de fuerzas sociales y políticas que hubiera podido conducir no sólo a la victoria sobre el fascismo, sino también sobre el capitalismo y, aún más, al triunfo sobre la política de colaboración y conciliación de clases de la socialdemocracia”.

 

Ernest Mandel

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