[email protected] se puede asegura que hará todo lo posible por evitar la entrada de gasificadoras en el municipio

Las obras ocuparán más de 438 kilómetros lineales de canalizaciones que afectarán a buena parte del municipio

Rubens Ascanio, portavoz municipal de [email protected] se puede en el Ayuntamiento de La Laguna, considera que la Corporación local debe oponerse a la entrada de las gasificadoras en el municipio, en coherencia con los acuerdos plenarios mayoritarios adoptados en el presente mandato.

Recuerda que una moción promovida hace justo dos años por su compañera de grupo, María José Roca, consiguió que el Ayuntamiento de San Cristóbal de La Laguna se  pronunciara en contra del proyecto de introducción del gas y a favor de las energías renovables, mostrando su rechazo público e institucional al proyecto de planta de regasificación de gas natural licuado del Puerto de Granadilla y de su estudio medio ambiental. En esa misma iniciativa plenaria se acordó instar a las instituciones implicadas, como el Cabildo, para que se opusiera firmemente a la introducción del gas en las islas.

También el pasado mes de abril logramos un acuerdo plenario unánime para solicitar al Gobierno de Canarias que estudie de forma pormenorizada la no instalación de canalizaciones de gas urbano en el municipio de San Cristóbal de La Laguna, con el fin de llevar a cabo una planificación energética integral del sistema energético en Canarias”, manifiesta.

Nos parece que estos acuerdos chocan con permitir, tal como publica el Boletín Oficial del Estado en estos días, la instalación de las canalizaciones de gas en La Laguna o proyectos como el de una planta para aire propanado en la zona de San Lázaro representa un riesgo para la ciudadanía y además sigue siendo un elemento que genera contaminación”, asegura.

Ascanio indica que “la quema de gas natural también emite grandes cantidades de CO2 a la atmósfera, principal causante del efecto invernadero y del cambio climático, representando una escasa reducción de emisiones con respecto a otros combustibles fósiles como el fuel”. Señala igualmente que “el CO2  es el principal causante del efecto invernadero, pero no el único, el gas natural es en su mayor parte metano que tiene, a igualdad de volumen, una capacidad 58 veces mayor que el CO2 de provocar efecto invernadero”.

Manifiesta que ya han activado a su Comisión de Medio Ambiente para informar a la ciudadanía ante la publicación el pasado lunes en el Boletín Oficial del Estado del inicio del proceso de exposición pública de 30 días para unas instalaciones que afectarán especialmente al barrio de San Lázaro, con tres depósitos de 49,5 metros cúbicos, 49.500 litros de gas licuado cada uno, ubicado a unos 50 metros de la iglesia de ese núcleo de población, junto a zonas residenciales e industriales. Además señala que las canalizaciones ocuparán más de 438 kilómetros lineales de obras que afectarán a los núcleos del Casco, La Higuerita, El Charcón, Guajara, Taco, La Cuesta, Los Baldíos, Valle Tabares, Las Mesas, Las Mercedes, Las Canteras, Suertes Largas y Guamasa.

El edil de la formación lagunera recuerda que mientras a La Laguna “se le impone la entrada del gas natural y las actividades vinculadas al mismo, tenemos ejemplos como Ámsterdam, que ha puesto en marcha un ambicioso plan de reconversión energética que pretende que en el año 2050 toda la ciudad quede libre de canalizaciones de gas natural y convertirla en “zona libre de emisiones de CO2”. Para cumplir con el Acuerdo de París, firmado hace un año, que trata de evitar un aumento de dos grados en la temperatura terrestre, el consistorio holandés se ha propuesto la desconexión de esta red a 10.000 viviendas antiguas de su propiedad en el presente año”.

La formación lagunera cree que con la instalación de San Lázaro se vulneran elementos como las normas internacionales, europeas y norteamericana, sobre instalaciones de gas licuado conocidas como UNE-EN 1473 y la NFPA-59ª. Las mismas exigen que se respeten distancias de seguridad una terminal de GNL y los núcleos de población más próximos, que “vienen determinados por los radios de peligrosidad o de impacto de las nubes de gas y aire mezclados que se producen en caso de accidente, inevitablemente muy amplios, porque el metano vaporizado se expande en el aire a gran velocidad, y en contacto con éste tiene una capacidad muy alta de inflamación, muy superior a la de la gasolina o el propano, ya desde pequeñas concentraciones del gas, que van desde un 5.3% a un 15%”.

Rubens Ascanio asegura que una vez más, la responsabilidad del principal grupo de la oposición lagunera será la de informar a la ciudadanía y realizar las acciones necesarias para frenar lo que califica como “una de las agresiones ambientales más graves a las que se puede someter a nuestro municipio”. Por ello van a reclamar “una implicación institucional efectiva en contra de este proyecto y animarán a que se establezca una potente oposición civil contra un proyecto que no mejora la calidad de vida de los vecinos y vecinas de Aguere, al contrario”.

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