Esto no ha hecho más que empezar

El pueblo, en su desesperación, se aferra a cualquier clavo ardiendo; sobre todo cuando son temas que no entiende o solo sabe sobre aquello que le han hecho ver durante largo tiempo. Los recientes acontecimientos de Gran Canaria nos lo demuestran fehacientemente, y voy a tomar dos frases que se han oído estos días hasta la saciedad. Una es la consabida “base permanente de helicópteros”; la otra, la de la “limpieza de montes” para evitar incendios.

Cuando se habla de limpiezas forestales, se habla de ordenación de combustibles y aprovechamientos forestales en las zonas más sensibles de nuestros montes a la acción de los incendios forestales, esto es, en las cercanías de asentamientos y vías de comunicación. Es más probable que los incendios normales partan de ahí, por tanto es ahí donde hay que actuar. Parece que algunos, interesadamente, interpretan que se trata de limpiar todo el monte, algo que es materialmente imposible.

Comencemos con la primera: “la base permanente de hidroaviones”. Han tenido que salir los expertos a decir que permanente sí, pero de helicópteros, que son más adecuados a esta orografía y condicionantes. Eso ha bastado para que una legión de partidarios del actual gobierno, intenten acallar toda crítica y toda indignación de reclamar más medios con el cuento de que la gente no sabe lo que dice. Me pregunto yo, quién habrá tenido la culpa, vendiendo la moto de los hidroaviones, de “que todo estaba previsto y solucionado para cada campaña de verano, con la contratación de tantos hidroaviones y helicópteros, y los que vendrían de España si fuera necesario…” ¿la gente, el cura Báez, yo mismo, las cabras asilvestradas….o los políticos de turno y sus técnicos adláteres? Pues eso, si el pueblo hierra, es porque ha sido aleccionado para ello.

Pasemos a la segunda frase, la “limpieza de montes”; lo primero que hay que decir, es que esa es una frase de gente de campo. Un urbanita solo la dirá porque la ha oído decir, pero no sabe qué quiere decir en realidad; para él todo se reduce a la pinocha que inunda las carreteras.

Cuando se habla de limpiezas forestales, se habla de ordenación de combustibles y aprovechamientos forestales en las zonas más sensibles de nuestros montes a la acción de los incendios forestales, esto es, en las cercanías de asentamientos y vías de comunicación. Es más probable que los incendios normales partan de ahí, por tanto es ahí donde hay que actuar. Parece que algunos, interesadamente, interpretan que se trata de limpiar todo el monte, algo que es materialmente imposible (ya me dirán quién estaría dispuesto a sacar una carga de madera o de pinocha de esos andurriales, donde la pista más cercana está a varios kilómetros; evidentemente nadie, todo el mundo lo sabe y es consciente de ello, por eso digo que es una opinión interesada). Imposible también porque con eso se destruirían los valores naturales de los bosques canarios. Vale que lo modifiquemos un poco en las cercanías de donde “vivimos” para salvaguardar el resto de nuestra propia actividad, pero eso debe ser solo un cerco, una barrera para protegerlo, nada más; el resto que se conserve lo más natural posible.

En todo esto, la prevención juega un papel decisivo. Pero primero debemos saber diferenciar dos cosas que no todo el mundo tiene claras. Sotobosque es todo aquello que crece bajo las copas de los árboles de un bosque; entiéndase hierbas, matorrales, plántulas y ejemplares jóvenes de árboles, etc. Por el contrario, maleza es todo aquello que crece en áreas de cultivo y pastoreo abandonadas, que se extiende incluso hasta dentro del mismo bosque en ocasiones; hablamos de zarzales, helecheras artificiales con o sin zarzas, cañas, restos de cultivos de antaño o de años pasados, de “malas hierbas” y flora asilvestrada o invasora… Conviene tener claro saber diferenciar una cosa de la otra.

Ordenar los combustibles significa, que en aquellas áreas donde haya más posibilidades de incendio forestal, debido a la presencia o actividades humanas, se limpiaran de malezas susceptibles de producir o conducir un incendio forestal (maleza, no sotobosque) Se limpiará la pinocha de los márgenes de carreteras y pistas forestales, se limpiaran los barrancos de malezas, y se procurará que las zonas de cultivo estén limpias igualmente de malezas y pastos secos. Pero eso no es todo, para que campesinos y ganaderos hagan todo eso, hay que apoyar y estimular la ganadería y la agricultura, de forma que esas actividades sean una garantía de que no se vuelvan a repetir los hechos acaecidos y todavía no finalizados.

Es muy fácil desacreditar, culpabilizar y hacer cabeza de turco a otros para exculparse a sí mismos y no afrontar las propias culpas o las de otros, centrarse en la chispa que desencadenó todo para no ir a las causas últimas.

Es muy fácil desacreditar, culpabilizar y hacer cabeza de turco a otros para exculparse a sí mismos y no afrontar las propias culpas o las de otros, centrarse en la chispa que desencadenó todo para no ir a las causas últimas. Mira que, si esta vez no fue un descuido, un pirómanos, uno que compra la gasolina en botellas o uno/a que tiró una colilla, sino un accidente por nulo o escaso mantenimiento de un tendido eléctrico, como ENDESA es una compañía española poderosa…, mejor culpabilizar al Señor Báez Guerra o cualquier otro, el caso es ofrecer una cabeza al populacho ávido de culpables.

No aprovecharán la ocasión para caer en la cuenta, de que los incendios forestales también se producen por accidentes o por causas naturales. Entenderán si digo que, en las máximas horas de sol, con temperaturas generales de 30 º centígrados o más, es posible que en algún punto concreto, por las circunstancias propias de aquel sitio en concreto, se produzca una autocombustión, tal vez del trozo más pequeño, delgado y reseco de pinocha, pero basta una chispa para generar una reacción en cadena de todo el polvorín. Y quien dice el asfalto, dice una roca de basalto o cualquier superficie capaz de retener y o reflejar el calor o la radiación solar.

No todas las veces son los pirómanos o los inconscientes; también hay accidentes o causas naturales. Por lo tanto, mejor estar prevenidos que, si pasa una cosa u otra, se puedan contener los daños y la devastación; también tener los medios humanos y materiales necesarios. Eso es prevención. Ir a la Tejita o a Agaete o donde sea, a manifestarte y hacer propaganda política y luego no ofrecer alternativas sostenibles a la especulación salvaje del turismo de masas, un modelo productivo alternativo a la depredación de las grandes constructoras y multinacionales, es oportunismo político, populismo y creer que la gente es tonta y no se da cuenta.

Desde la Antigua Fortaleza, Rukaden Ait Anaga




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