Telescopios, protección territorial y emergencia climática (III)

El director del Instituto Astrofísico de Canarias nos amenaza. Publicado inicialmente el 19 de marzo de 2011.

Recibimos del director del Instituto Astrofísico de Canarias una comunicación en la que solicita de este escribiente una rectificación sobre algunas de las consideraciones recogidas en nuestro artículo del pasado 14 noviembre que titulábamos ¿Alucinaciones o realidades? En aquél “A vista de graja”, insistíamos en el reprobable modus operandis con el que IAC actúa  en el espacio natural protegido del Roque de Los Muchachos y en el que el Instituto desarrolla actividades de observación a través de sus múltiples instalaciones construidas en ese singular mirador del Parque Nacional de la  Caldera de Taburiente. 

Don Francisco Sánchez, que así se llama nuestro remitente, nos emplaza a reconocer públicamente nuestro error cuando afirmábamos que su Instituto  ha realizado movimientos de tierra ilegales en la construcción de pistas de acceso a sus telescopios, pero además nos exige reconocer que errábamos cuando afirmábamos que las instalaciones astrofísicas, tras muchos años, continúan  vertiendo aguas residuales que envenenan los acuíferos centrales de la Isla. La misiva concluye amenazándonos de acciones civiles y penales en el caso de no acceder a su solicitud de rectificación pública que, además, dice, debe de producirse de inmediato y coincidiendo con la publicación del presente número de La Voz. 

Lo lamentamos por el Sr. Director del IAC, pero por razones evidentes y fácilmente comprensibles no vamos a dar satisfacción a las peticiones que nos formula en su inesperada requisitoria. Nuestras consideraciones críticas a las actuaciones del Instituto en el Roque de Los Muchachos, no son producto de un error del articulista, sino que obedecen a la sucesión de infracciones cometidas contra el actual ordenamiento en materia de protección medioambiental y arqueológica. La amenaza de judicializar el contenido de la crítica para intentar amordazar al mensajero, empobrece el coeficiente intelectual del rector del Astrofísico, quién alternativamente, y como responsable de una institución sufragada con dinero público, podría haber esgrimido argumentos e informes oficiales convincentes que pudiesen desmentir las acciones ilegales que imputamos al Instituto Astrofísico de Canarias desde que inició la ubicación de sus instalaciones en el Roque de Los Muchachos.

Por lo demás, este articulista acepta el reto planteado por nuestro remitente en el sentido de dar a conocer al poder judicial el contenido de nuestras acusaciones. De paso, nos posibilitará ahondar en los pormenores y esclarecimiento de las siniestras actividades del IAC en la Isla, indagando además en los comportamientos cómplices que en tan escabroso asunto hayan podido mantener algunas instituciones públicas.

Nos queda la duda si la belicosa reacción del doctor Sánchez tiene algo que ver con su probable resentimiento por el hecho que el IAC no haya logrado su objetivo de hacerse con el control del Telescopio Extremadamente Grande. Precisamente, un informe dirigido desde Canarias a los científicos de la ESO que tomaron la decisión, denunciaba la incompatibilidad del Roque de los Muchachos como espacio protegido para la instalación del nuevo telescopio, relatando además las diferentes agresiones cometidas por el Instituto Astrofísico en sus años de actividad en la zona. ¿Pretende ahora, don Francisco, un infantil desquite con su histérica e imprudente denuncia?

Jaime Bethencourt Rodríguez




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